Por el Dr. Miguel Jugo Vieira para Huellas Suburbanas

Tomas Livias se identificaba como un trabajador de “Donofrio[1]”, se sentía orgulloso de manejar un triciclo cargado de helados, que vendía de manera ambulatoria. Tomas y un grupo de peruanos y peruanas vivían en un solar de la vieja Lima, que llevaba el pomposo nombre de “Barrios Altos” y tenían un problema con el agua y el desagüe, por lo cual decidieron hacer una actividad denominada “Pollada”, para resolver el problema que le aquejaba a la vecindad.

No sabían, que un grupo autodenominado “Colina”, estaba dizque haciendo “inteligencia”, en el solar para asesinar a un grupo de aniquilamiento de Sendero Luminoso, quienes años antes habían atentado contra un ómnibus lleno de miembros del Ejército Peruano[2], donde murieron alrededor de 8 personas y otro tanto de heridos.

El 3 de noviembre de 1991, un grupo paramilitar ingresó al Solar, donde las personas disfrutaban de comida y bebida; Tomás era de los más alegres y entusiastas. Ingresaron 6 militares. Dispararon contra todos, mataron a 15 personas, dentro de ellas a un niño de 8 años, que jugaba mientras sus padres asistían a la reunión.

Tomas Livias recibió 23 balazos, pero sobrevivió: estuvo 2 años internado en un hospital, del cual salió, pero con sus facultades motoras disminuidas. Volvió a ver el sol pero sentado en una silla de ruedas, pero con un solo objetivo: recuperar su vida y sancionar a los culpables de la muerte de sus amigos y vecinos, y de la condición en la que lo dejaron.

Durante el año de 1994, época de la dictadura fujimorista[3], no tenía ningún miedo en responsabilizar a los militares del ataque del caso denominado “Barrios Altos”. Fue el principal testigo, que permitió en esos años judicializar el caso y obligar a Fujimori en 1995, a dar una ley de amnistía a los miembros del grupo paramilitar “Colina”. Y en el 2001, este caso que llegó hasta la Corte Interamericana[4] y que permitió la famosa sentencia del Caso Barrios Altos[5], que es la forma como se combate a las amnistías y han permitido reabrir otras causas, que habían sido cerradas.

Tomás sobrevivió para ver presos a los asesinos de sus vecinos y los causantes de sus males; A los responsables políticos igualmente (Fujimori, Montesinos y Hermoza Ríos). En el año 2004, cuando el Estado Peruano debía cumplir con la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, lo acompañé a Palacio de Gobierno donde le hacían un desagravio. Le dije “ingresemos por la puerta principal del Palacio”, y así lo hicimos. Inmediatamente se acercó un grupo de soldados, quienes lo ayudaron con la silla de ruedas y lo condujeron hasta un gran Salón, y le dije al oído: “Tomás, has entrado por la puerta grande a Palacio, te ha recibido el Presidente de la reRepública, te van a dar una reparación económica”, ante lo cual me interrumpió y me dijo “lo que yo quiero son mis piernas, por eso he luchado todos estos años”.

[1] Empresa dedicada a fabricación de helados

[2] https://elcomercio.pe/blog/huellasdigitales/2014/06/el-sueno-roto-de-los-husares-a-25-anos-del-atentado-terrorista-en-pleno-centro-de-lima?ref=portada_home&ft=megamenu&e=titulo_2

[3] Alberto Fujimori, gobernó desde 1990 al 2,000. El 05 de abril de 1992, dio un autogolpe y desde allí gobernó el país bajo una dictadura.

[4] http://www.corteidh.or.cr/docs/casos/articulos/Seriec_75_esp.pdf

[5] http://www.cverdad.org.pe/ifinal/pdf/TOMO%20VII/Casos%20Ilustrativos-UIE/2.45.%20BARRIOS%20ALTOS.pdf