Por José Pablo Feinmann   ***

Vamos a comentar –como punto de partida– un editorial que el periodista Carlos Pagni  expuso en su programa televisivo Odisea. Dijo que la situación de extremo antagonismo político electoral que atraviesa nuestro país –sobre todo entre el macrismo y el kirchnerismo– se debe a la amenaza, también extrema, que cada uno supone para el otro.

Esa amenaza es la cárcel. Dijo que Hugo Moyano confesó a sus amigos: “Si volvemos a ser gobierno voy a pedir el Ministerio de la Venganza”. No se puede saber si Moyano dijo eso, sí se sabe que el Ministerio de la Venganza ya existe y que tiene en prisión a dirigentes del gobierno anterior. Uno se venga de un daño que le han hecho. Si Moyano llegara a pedir ese Ministerio sería por la persecución político judicial con que el macrismo castiga a sus opositores.

II

Son muchos e importantes los sucesos que protagonizan las mujeres. Cristina tuiteó un saludo basado en una propaganda de cigarrillos: “Han recorrido muchachas un largo camino ya”. Y Víctor Hugo Morales (sobre quien pesa la venganza del establishment mediático) ilustró el largo camino nombrando a una sola mujer: Alicia Moreau de Justo. No faltará quien agregue a Victoria Ocampo. Aunque hay otras mujeres más representativas en el pasado reciente: las Madres y las Abuelas de Plaza de Mayo, a las que no se ve en las marchas. Pero la gran olvidada del feminismo del 8M es Eva Perón. Consiguió –de puro luchadora que era en un mundo de machos contra el que tuvo que luchar– nada menos que el voto femenino. ¿No merece eso algún reconocimiento?

Eva Perón no es propiedad del peronismo. Es una figura universal, amada o atacada, nunca dejada de lado. ¿Por qué la olvidan las combativas mujeres del 8M? Fustigó a la oligarquía y a las jerarquías eclesiásticas. Elogió desmedidamente a su marido para empujarlo a cumplir con el destino que ambicionaba para él. Y dijo: “Yo saldré con las mujeres de mi patria hasta que no quede un ladrillo que no sea peronista”. No fue una Hillary Clinton. No creció a la sombra del capitalismo ni como un engranaje moderado de él. Fue anti-oligárquica, anti-patronal, obrerista y amada amante de los morochos que la siguieron con pasión. Fue mucho más que Alicia Moreau de Justo y la sra. Ocampo. Su modista, Paco Jamandreu, que era un sufrido homosexual víctima de la época que le tocó vivir, le dijo: “Señora, en este país de machos, ser puto, ser pobre y ser Eva Perón es la misma cosa”. (Este es un diálogo del guión que escribí para el film “Eva Perón”, que protagonizó Esther Goris y dirigió Juan Carlos Desanzo, brillantes los dos. Quedó como el film que siempre se proyecta cuando hay que recordar a Eva.)

Sí, la lucha no empezó ahora. Y Evita es uno de sus grandes momentos. En medio del vértigo de las manifestaciones feministas de hoy debería ser recordada.

III

La mujer públicamente asediada, injuriada y amenazada de este país es CFK. El Turco Asís, en medio de sus charlas con Fantino, dijo que la masacran. También dijo que posiblemente no se presente en octubre. Aunque después siempre dice que sí y que en una de ésas… gana. Dijo algo que antagoniza con una resonante declaración suya bajo el alfonsinismo. Dijo: “Este es un país para sacar entradas”. Durante el alfonsinismo había dicho: “Este es un país ideal para dejarlo”. Y se exilió en España. ¿Le resulta más grato el país de Macri que el de Alfonsín? Es posible. Desde cierto punto de vista muchos dicen que el desmadre actual es apasionante. Seguramente no para los millones que viven bajo el nivel de la pobreza.

IV

Se habla del Plan V. Se cree que Macri no llega a las elecciones midiendo como posible ganador. Si se cae, la candidata será María Eugenia Vidal. El plan V. Es una suposición. Estamos muy lejos de las elecciones. En este país para sacar entradas la temporalidad es excesivamente veloz. El kirchnerismo, por ejemplo, podría implementar el plan CK. Que no es exactamente el Plan Cristina Kirchner. Sino el Plan Cristina-Kiciloff. No quiero pecar de optimista ni profeta. Pero –con ese plan– matan.

V

El país estamental lamentó la muerte de Franco Macri. Lo enterraron en Pilar, en el Jardín de Paz. Hubo tantos camionazos de policía que taparon la entrada del cementerio. Nuestro presidente no da un paso sin que Bullrich le otorgue un blindaje temible, amedrentador. El día de su estridente y hueco discurso del Congreso la ciudad volvió a estar ocupada por la policía. Nadie fue a saludar al presidente. A los gritos y en soledad se expresó Macri. Tenía una barra brava bulliciosa e injuriosa en el Congreso. Los arengó con furia. Si el que calla otorga, el que grita no tiene razón.

Con mínimos gestos, el país despidió a Esteban Righi. Parece que dolió más la muerte de un empresario enriquecido con la dictadura que la de un héroe de los derechos humanos. Pero el país ético despide a Righi y no olvidará su discurso a la policía. Que descanse en paz.

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