Habíamos advertido que se estaba implementando la Doctrina de la Seguridad Nacional, gestando un enemigo interno que finalmente el macrismo centralizó en los Mapuches.

La protesta social y sindical siguió siendo reprimida. No es casual en términos políticos pero fundamentalmente comunicacionales, que la represión se produzca abrumadoramente en el sur del país, lejos de los canales de televisión, de la constatación al momento de lo que está ocurriendo.

Luego, el avasallamiento de las instituciones deteniendo personas sin condena, en donde las mismas se transforman en una puesta en escena, recreando escenario mediáticos.

Continúan las amenazas y la persecución de gremios y dirigentes sindicales. ¿Cuánto falta para que esto se transforme en órdenes de detención por alterar “el orden”?

Mientras la resolución del destino de los cuarenta y cuatro compatriotas desaparecidos en el ARA San Juan, ya no es la prioridad informativa, se deportan periodistas y especialistas de Organizaciones No Gubernamentales extranjeras generando con Ecuador y Noruega un conflicto diplomático que tarde o temprano se pagará políticamente en otras instancias diplomáticas.

Allí, en la reunión de la OMC que se efectuará en Buenos Aires se condiciona y limita claramente la soberanía de los países para comerciar y establecer marcos de cooperación económica con el resto del mundo. Aquí está la esencia del problema. No deben filtrarse las discusiones, no deben ser expuestos públicamente debates, por ejemplo sobre los paraísos fiscales.

Mientras tanto, las Reformas Previsional, Laboral y Tributaria intentan ser aprobadas en sesiones Extraordinarias o con discusiones mínimas sobre sus alcances e implicancias para el pueblo argentino.

La Red de Comunicadores del Mercosur reafirma su decisión política y comunicacional de estar junto a la clase trabajadora, los jubilados, las cooperativas/mutuales, las pymes y los movimientos sociales en su lucha, resistiendo al modelo neoliberal.

Volvemos a advertir, también, sobre el rol de las grandes corporaciones de medios para instalar temas que no forman parte de la centralidad del ajuste y distraen el debate sobre las consecuencias de dichas políticas.

Gestar contenidos propios, articular en red y generar espacios para que las voces del pueblo se expresen, es hoy una tarea prioritaria.