por Centro de Estudios Estratégicos General San Martín***

A menudo la naturaleza de los análisis es tentada por la mitad exacta de la realidad, la cual se compone de dos partes definidas como: Objetivo y subjetivo.

El primero expresa los acontecimientos tal cual han sucedido, mientras que el segundo decide la interpretación de lo ocurrido según surjan de su observación, la inmediata correlación con sus intereses y su propia dialéctica para transmitirla.

Las generaciones contemporáneas con edad suficiente como para acceder a los fenómenos de la actualidad, no deberían tener problemas a la hora de describir cualquier acontecimiento independientemente del subjetivo que analicen. Cualquiera puede ver, sentir o palpar una inobjetable lluvia. Algunos se quejarán por el evento, otros evocarán sucesos vividos en días similares expresando lo grato o ingrato del acontecimiento meteorológico, dando sentido a sus propios subjetivos, pero objetivamente no podrán negar que llueve.

Aclarada, entonces, la composición de la realidad, nos abocaremos a describir lo que entendemos como SUDAMÉRICA SITIADA.

Si el subcontinente americano se asimilara a la condición de un planeta en nuestro sistema solar, diríamos quedada la tercera posición que ocupamos, luego de Júpiter y Venus, tornaría prácticamente imposible salirnos de la eventual descomposición solar, que una vez agotado su hidrógeno y expandida la totalidad del helio, no se transformara éste en una más que posible supernova que arrasara todo a su paso, lejos, muy lejos del destruido sistema solar.

Las más de ochocientas ochenta bases diseminadas por el mundo que posee EEUU. en la actualidad, sin contar las tres más nuevas e indecorosas que el gobierno argentino les ha cedido en lugares superlativamente estratégicos como los humedales que abarcan desde el sur de Brasil, la casi totalidad de nuestra Mesopotamia y el Uruguay en el centro exacto desde donde controlarán La Triple Frontera.

El ángulo medular y estratégico del noroeste jujeño donde se encuentran – probablemente – las mayores reservas de litio en una frontera lo suficientemente volátil como la que nos une a Bolivia y Chile (co-poseedores del vital metal ) y el Perú, que a pocos pasos geográficos, tiene, al igual que Bolivia, desencuentros limítrofes con el imparable Chile y – como puede verse – intereses fundamentales que están cambiando no sólo la medicina, sino los combustibles más compactos y potentes desde donde se alimentan la mayoría de los sistemas de comunicación basados tanto en tierra como en el espacio a través de las computadoras.

EEUU. lo sabe. EEUU. sostiene que la Amazonía debe declararse patrimonio de la humanidad, ignorando deliberadamente los derechos soberanos que la constituyen e incorporando allí las bases naturales de sus laboratorios, la dependencia inmediata de las drogas para cualquier tratamiento, mediante previo patentamiento y sostén jurídico de la OMPI (ONU) incorporando así un derecho inexistente por el que exigirán las regalías que estarán por delante de la salud de cualquier ser humano.

Si de algo están muy lejos sus fuerzas, es la de brindar ayuda humanitaria, colaborar con la solución de los desastres naturales, la lucha contra el terrorismo ( sería absurdo que eliminaran a sus propias tropas ) y, por supuesto, el narcotráfico, del cual sobreviven más de cuarenta millones de adictos censados en su propio país donde un síndrome de abstinencia masivo resultaría más desastroso que cientos de explosiones táctico-nucleares.

Como indica el sentido común, la DEA no está para combatir nada, sino para repartir la droga evitando así un colapso sanitario de proporciones incalculables. Detener algún que otro traficante que luego acabará colaborando con ellos a cambio de la reducción de condena entregando al buscado de moda, o sea mediante la ley del arrepentido y así el negocio continuará su curso.

La reactivación de la 4ta. Flota no es un dato menor. Con ella avanzaremos en el ámbito de las “ciencias duras”, pero, eso sí, en Tierra del Fuego. Allí aprenderemos a regalar nuestra proyección antártica, a desprendernos de las Islas Malvinas, nuestro paso bioceánico y todos y cada uno de los recursos naturales y hasta el más lejano contacto con el Océano Índico abandonando el transporte marítimo por la ruta más corta y el peaje más barato hasta las costas de Asia.

Como para ir cerrando, daremos un recuento aproximado de las bases que tanto nos ayudarán, obviando por ahora las del Caribe y Centro América, citaremos las actuales y declaradas: nueve en Colombia, las veinticuatro que rodean al Brasil, las tres navales del Perú y las dos de Paraguay. Chile, como el Israel patagónico, y el ahogamiento del triángulo fatal en la Argentina, país que ocupa el tercer puesto mundial con “ posibilidades de tránsito de armas de destrucción masivas”, al decir de la INTELIGENCIA NORTEAMERICANA y la ignorancia supina y aleve de nuestro actual gobierno que bien debería declarar acerca de sus decisiones políticas contrarias a la legislación y su propia constitución declarando activamente el por qué de los veintitrés ejercicios militares y la necesidad de traicionar a la nación con bases injustificadas y militares israelíes descansando cual turistas al oeste de los campos de Lewis, justo al borde de nuestra cordillera que cuentan con la opacidad y el silencio de una sospechosa oposición desviando los delitos factibles de ser probados mediante denuncias más ligadas al espectáculo que a las propias leyes ignoradas a un solo tiempo, por los mismos jueces y fiscales mientras el silencio mata e inventa a un solo tiempo los nuevos caídos con que vive nuestra Patagonia en medio del poder y la impunidad que justifica la sangre allende los mares mientras desmerece y vilipendia la naturaleza de los pueblos originarios por un pasaporte europeo.

Por otra parte es nuestra intención destacar que los referidos números antes mencionados lo son al único efecto de dar una imagen de referencia. Podríamos hacer con cada uno de ellos una sola nota, pero hemos preferido acercarles un panorama que no alude de momento a la OTAN con su ominosa presencia en las Islas Malvinas, juntos ahora con los EEUU. cerrando el candado antártico porque entendemos que este solo acontecimiento merece una nota por separado sobre la que estamos trabajando para entregar un material más preciso y menos diverso.

A modo de complemento respecto a Colombia queremos dejar constancia de la participación activa del Reino Unido, EEUU. Israel y Sudáfrica respecto a un gobierno que no cumple con los compromisos adquiridos, aunque el silencio de los medios apague las hogueras de la muerte que se suceden a diario en las filas de quienes han cumplido y honrado sus compromisos.

http://www.resumenlatinoamericano.org/2018/05/08/opinionsudamerica-sitiada/