Por Nicolás Canosa   ***

En el contexto de una ardua disputa geopolítica mundial, la coyuntura regional muestra un protagonismo de la persecución judicial a los principales liderazgos populares (Lula, Cristina, Correa, Mujica y militantes de espacios cercanos a cada uno de ellos), acompañada por el rol fundamental de los medios masivos de comunicación. En este artículo, observaremos que, en rigor, esta situación responde a un diseño estratégico norteamericano, evidenciado en los principales documentos de esta potencia, así como en las declaraciones de funcionarios de alto rango.

(Nicolás Stulberg)


I La disputa geopolítica mundial en la planificación norteamericana

El documento “Estrategia de Seguridad Nacional de Estados Unidos de América” expresa los fundamentos políticos de la acción de esta potencia hacia cada región del mundo. En cada una de ellas, aparece un diagnóstico y las acciones prioritarias (políticas, económicas, militares y seguridad) que el país del Norte planifica desarrollar hacia cada espacio. [1]

Haciendo una revisión integral del documento, lo que se destaca es la preocupación de Estados Unidos respecto al avance de China y Rusia como actores de peso que “modifican la balanza de poder”, lo cual implica “consecuencias globales y amenazas a los intereses de Estados Unidos”. No es excepción de ello el apartado dedicado al hemisferio occidental, el cual refiere a Nuestra América, en el que se evidencia la preocupación por la influencia de China “que busca poner a la región en su órbita a través de inversiones y préstamos” y Rusia, que continua con “sus fallidas políticas de la Guerra Fría” apoyando a Cuba. Ambos países, expresa el documento de la Administración Trump, sostienen al “dictador de Venezuela, buscando expandir sus vínculos militares y venta de armas alrededor de la región”.

En las acciones prioritarias del ámbito de seguridad y militar referido a nuestro continente planifican:

“Construiremos sobre esfuerzos locales y fomentaremos: a) las culturas de legalidad para reducir el crimen y la corrupción; b) Apoyar esfuerzos locales para profesionalizar la policía y otras fuerzas de seguridad; c) reforzar la autoridad de la ley y emprender reformas judiciales; d) mejorar la información compartida para apuntar a líderes corruptos y desbaratar el tráfico ilícito”.

II El rol de Edward Prado, el nuevo embajador norteamericano en Argentina

Orgánico al documento emitido en diciembre de 2017 que acabamos de revisar, el actual embajador de EEUU en Argentina, defendió su candidatura ante el Senado de su país afirmando que “Tuve la oportunidad de viajar a la Argentina en numerosas ocasiones. Di conferencias y participé de talleres en todo el país, e hice amigos dentro de la comunidad jurídica de Argentina (…) Mi intención es continuar trabajando con los abogados y jueces de la Argentina para mejorar el sistema judicial y fortalecer la confianza de la gente en el sistema judicial”. [2] Asimismo, planteó que trataría de contribuir en la investigación de la muerte de Nisman.

En el plano militar/seguridad el ex Juez Edward Prado sostuvo: “Estoy comprometido a ayudar a generar capacidad dentro de la policía de la Argentina para promover la seguridad en un aliado regional vital. Como hijo de un veterano de la Segunda Guerra Mundial y personalmente, reservista retirado del Ejército, aprecio la importancia de una fuerza militar fuerte y nuestro compromiso con un mundo democrático libre de la amenaza del terrorismo. Nuestro apoyo a las fuerzas militares de Argentina debe continuar”.

Respecto a la economía, manifestó: “También espero trabajar de cerca en cuestiones comerciales y económicas para aumentar las oportunidades para las empresas estadounidenses en Argentina”. Desde estas afirmaciones del embajador y las líneas de acción del documento mencionado cabe señalar la interrelación existente entre:

a) La política de Defensa y Seguridad dirigida por Aguad y Bullrich respectivamente, de pleno alineamiento con el Comando Sur, la DEA y el Pentágono, mediante capacitaciones de las fuerzas, ejercicios conjuntos, compra de armamento y la posible instalación de bases militares en distintas partes de nuestro territorio. (Recomiendo el seguimiento de Martín Calero sobre esta cuestión en los informes del Observatorio de Coyuntura Internacional y Política Exterior) [3].

b)
El rol y protagonismo del poder judicial, en concordancia con el poder mediático, como parte de un juego de dominación planificado por Estados Unidos, denominado como guerra jurídica o lawfare, mediante el cual se persigue y deslegitima a los liderazgos y militantes populares en la región y en particular en la Argentina.

c) En relación a esto último, por otro andarivel, el avance de empresas norteamericanas sobre las empresas locales desprestigiadas por casos de corrupción investigados por el poder judicial, en función de la extranjerización de las mismas y/o el desplazamiento en obras asignadas a ellas, por ejemplo mediante el sistema de Participación Pública Privada (caso Odebrecht y actualmente a partir de la investigación en manos de Bonadío/Stornelli, desarrollada a partir de las fotocopias de unos supuestos cuadernos).

No es casual que el conductor estratégico del Grupo Clarín, Héctor Magnetto, dirigentes de Cambiemos, miembros de la Corte Suprema de Justicia y los jueces Bonadío y Stornelli hayan celebrado y brindado el 4 de julio junto a Prado en la Embajada. [4] Más aún, que desde el 2002 el embajador tiene vínculos fluidos con miembro del poder judicial en Argentina. En una nota publicada por Clarín se relata que “Prado ha cultivado una relación con jueces y fiscales de este país, junto a los cuales incluso compartió distintas disertaciones. Varias de ellas con el hoy ministro de Justicia Germán Garavano, y con reconocidos jueces federales como Julián Ercolini, o la propia jueza de la Corte Suprema Elena Highton de Nolasco”. [5]

III Volver a Monroe: la doctrina imperial permanente

Simón Bolívar advirtió en 1829 en carta al Coronel Campbell que “los Estados Unidos parecen destinados por la providencia a plagar la América de miserias en nombre de la libertad”. En 1823, en el país del norte, se establecía la Doctrina Monroe, en la cual se afirmaba que “América debía ser de los americanos”. Bajo la presidencia de Monroe se construyó esta doctrina que respondía a la geopolítica del poder de comienzos de siglo XIX, donde se observaba un claro conflicto que perdurará por décadas entre los intereses de los Estados Unidos y los de las potencias europeas. La Doctrina Monroe establecía que en caso de que países europeos buscasen colonizar algún país de América, los Estados Unidos podrían tomarlo como una agresión e intervenir en consecuencia.

No obstante, el sentido real que adquirió carácter permanente en relación a los países latinoamericanos, fue la búsqueda de someter e intervenir en función de los intereses económicos del capital norteamericano y en instalar gobiernos afines a los intereses geopolíticos imperiales. Rex Tillerson, ex Secretario de Estado de la presidencia de Donald Trump, visitó México, Argentina, Perú, Colombia y Jamaica en los primeros días de febrero de 2018. Antes de emprender el viaje, dio un discurso en la Universidad de Texas sobre la situación en América Latina. Allí afirmó que “en ocasiones nos hemos olvidado de la Doctrina Monroe y lo que significó para el hemisferio. Es tan relevante hoy como lo fue entonces”. [6]

Las aseveraciones de Tillerson acerca de revitalizar la Doctrina Monroe están cargadas de historia, con claras muestras de las intenciones de reasegurarse el dominio de una región riquísima en recursos naturales claves como petróleo, litio, agua, entre tantas materias primas y alimentos que abundan en nuestra región. Desde nuestra óptica, los EEUU nunca se han olvidado de la Doctrina Monroe. El accionar de Obama-Clinton hacia la región es evidencia de ello (Golpe de Estado en Honduras, Paraguay, acecho integral a Venezuela, expansión de bases militares). De todos modos, no es casual que se la mencione con semejante énfasis en un momento de redivisión imperial, como describe Luis Vignolo a la coyuntura que estamos viviendo. [7] A nuestro criterio, esto obedece a que, en el inevitable replanteo de su papel en la política y economía mundial, la mantención del dominio de lo que ellos consideran su “patio trasero” adquiere un valor estratégico para afrontar el avance chino y ruso y el cada vez mayor peso geopolítico de la región euroasiática en general, que contempla a los dos gigantes mencionados, como a India, Pakistán y Corea del Norte, que cuentan con armamento nuclear.

IV “Si me pasa algo, miren hacia el norte”


En septiembre de 2014, Cristina Fernández de Kirchner, desnudando las “novelas” mediáticas que el Grupo Clarín realiza hace más de 20 años en relación a la presencia de grupos terroristas islámicos en la Triple Frontera, dijo: “si me pasa algo, y lo digo muy en serio, que nadie mire hacia el oriente, miren al Norte”. [8]

A partir de los puntos de acción prioritaria de EEUU hacia América Latina y el Caribe, se comprende con mayor claridad la elaboración del plan regional de persecución judicial y la consecuente ausencia de Estado de Derecho.

El discurso mencionado en el que afirmó que había que mirar al norte, se enmarcó en el avance de los Fondos Buitres y el Juez Griessa. También afirmó allí una cuestión que cobra relevancia para comprender la ofensiva mediática-judicial y del gobierno a la principal opositora que tiene el actual gobierno conducido por el Fondo Monetario Internacional. “Saben que soy la última barrera infranqueable para que vuelvan a endeudar al país o para que se caiga la reestructuración de la deuda o para que se haga cualquier cosa con los trabajadores”.

Para ir cerrando. Quienes nos sentimos herederos, pertenecientes y portadores del pensamiento nacional y latinoamericano no podemos dejar de recordar las palabras de Perón en La hora de los pueblos, libro publicado desde el exilio, donde sostenía que: “La integración continental de la América Latina es indispensable: el año 2000 nos encontrará unidos o dominados, pero esa integración ha de ser obra de nuestros países, sin intervenciones extrañas de ninguna clase (…) es indudable que el imperialismo yanqui se opone solapadamente a la integración latinoamericana, porque su política ha sido siempre la de separar para reinar”.

Asimismo, Perón sostenía que el núcleo básico de aglutinación para la integración latinoamericana consiste en la alianza entre Argentina y Brasil. Estos dos países se desprendieron del Fondo Monetario Internacional de manera conjunta y coordinada a finales de 2005. Mediante el “consenso de Buenos Aires”, Lula y Kirchner, redimensionaron el rol del Mercosur. En 2005, con la presencia de Hugo Chávez, este organismo regional rechazó al Área de Libre Comercio de las Américas propuesta por Estados Unidos. “Brasil y Argentina unidos han de ser el jalón de una nueva marcha, de paz y de concordia constructora del trabajo y de la dignidad de esta América, que es de todos”, afirmaba Perón en un discurso de 1948.

En este sentido, será crucial lo que ocurra en las elecciones de octubre en Brasil, así como en Argentina en 2019. Desde este marco, tampoco es casual que Lula Da Silva esté preso y el Tribunal Electoral proscriba la candidatura de quien cuenta con un 40% de intención de voto, según sondeos de diversas procedencias, afines y contrarias. Tampoco lo es que Cristina Fernández de Kirchner sea objeto de la ignominia oligárquica, con allanamientos fuera de toda legalidad y con la gravedad del envenenamiento en su vivienda, que tienen por fin desplazar de la escena política y proscribir a la principal referente de la oposición del gobierno neocolonial de Mauricio Macri.

Fuentes:


[1] Recuperado de: https://www.whitehouse.gov/wp-content/uploads/2017/12/NSS-Final-12-18-2017-0905-2.pdf.

[2] Recuperado de: https://ar.usembassy.gov/es/declaracion-del-juez-edward-c-prado-ante-el-comite-de-relaciones-exteriores-del-senado/

[3] Ver: https://ocipex.wordpress.com/2018/07/02/reconfiguracion-del-rol-de-las-fuerzas-armadas-y-ayuda-humanitaria-norteamericana/

[4] Recuperado de: https://www.clarin.com/politica/22-fotos-fiesta-julio-embajada-unidos_0_rkvTJjKzm.html

[5] Recuperado de: https://www.clarin.com/politica/ministro-jueces-fiscales-nacionales-amigos-embajador-donald-trump-nombro-argentina_0_B1PEjwCEz.html

[6] Recuperado de: http://www.eluniversal.com.mx/mundo/al-iniciar-gira-por-latinoamerica-tillerson-reivindica-la-doctrina-monroe

[7] Recuperado de: http://periodicoclaridad.com/sitio/index.php/cat-internacional/108-redivision-imperial-balanza-de-poder-y-no-aliniemiento

[8] Recuperado de: https://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-256539-2014-10-01.html

*** Lic. en Sociología (UBA). Director de Relaciones Internacionales del Centro de Estudios Nuestroamericano Chávez Kirchner (CENACK-Peronismo Militante). Integrante de la comisión de integración regional y asuntos internacionales del Instituto Patria.

·http://motoreconomico.com.ar/opinion/miremos-al-norte