Por Gustavo Veiga   ***

«¿Viste Argentina? Ahórrate 5 años de experimentos espantosos”, dice un afiche del Frente Amplio (FA). Pero Lacalle Pou responde que el FA subió tarifas como Macri.


Daniel Martínez y Graciela Villar, la fórmula presidencial del Frente Amplio.
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Imagen: AFP

La superposición de fechas entre los calendarios electorales uruguayo y argentino alienta las comparaciones que, de por sí, los políticos al otro lado del Río de la Plata reflejan en campaña. La victoria holgada de Alberto Fernández sobre Mauricio Macri impactó en Montevideo. Al punto de que en el Frente Amplio se analiza cuánto beneficia a la fuerza en el gobierno desde el 2005. “Un favor te pido: ¿Viste Argentina? Ahórrate 5 años de experimentos espantosos” dice un afiche de campaña del FA. Luis Lacalle Pou, el candidato a presidente del Partido Nacional, devolvió la gentileza: “Qué hizo Macri con las tarifas, las subió. Qué hizo el Frente con las tarifas, las subió… ¿Si yo soy Macri, Daniel Martínez es Kirchner? Yo no cometería esa falta de respeto”, se preguntó con ironía en Durazno durante una conferencia de prensa.

 

Las encuestas más divulgadas en Uruguay dan ganador al Frente Amplio en la primera vuelta del 27 de octubre en todos los casos. Pero ese triunfo -según los mismos muestreos – se revierte en el ballotage programado para el 24 de noviembre. Ahí se define con nitidez la elección a favor de Lacalle Pou o eventualmente del liberal Ernesto Talvi, el candidato en ascenso del Partido Colorado. Como si buena parte del electorado de ambas fuerzas históricas confluyera detrás del presidenciable que llegue al segundo turno. Con matices, ése es el panorama que surge de las pesquisas de las empresas Cifra y Consultora de Opinión.

La primera da como vencedor al FA el 27 de octubre con el 33 por ciento de los votos. A los blancos les otorga el 25 % y a los colorados el 22. Más lejos aparece en ese sondeo con el 5 % la fuerza Cabildo Abierto del ex general Guido Manini Ríos, autoproclamado artiguista y quien abrevó en ideólogos del socialismo nacional argentino como Jorge Abelardo Ramos. Fue jefe del ejército y como era de esperar, instaló el tema de la seguridad como prioridad electoral.

La otra encuestadora, Consultora de Opinión, ubica al FA primero, pero con un porcentaje de adhesión más bajo: el 27 por ciento. Detrás aparece el Partido Nacional con el 23, el Colorado con el 19 y a Manini Ríos le otorga el 10 %. Una medición que se explicaría por las simpatías que capta el militar en el interior del país entre desencantados con los blancos y la candidatura del ingeniero Daniel Martínez, el ex intendente de Montevideo y aspirante a continuar la obra de Tabaré Vázquez.

El escenario de la primera vuelta – coinciden ambas encuestas – se revertiría el 24 de noviembre. El ingeniero Martínez llegaría al 39 por ciento, mientras que Lacalle Pou treparía hasta el 51 por ciento y Talvi al 49. Esos porcentajes explican cómo se combinarían el voto blanco y colorado para desbancar al Frente Amplio después de casi 15 años de gobierno ininterrumpido con Tabaré en dos períodos y otro de José Pepe Mujica en el medio (2010-2015).

Aquellos porcentajes de los sondeos no reflejan el efecto que pudieron causar los resultados de las PASO en la Argentina y que replican los políticos uruguayos en algunas intervenciones. Desde el FA se espera que en las próximas encuestas se revierta la tendencia por el efecto Macri. Todo puede resultar posible. Y más si se toma en cuenta el fracaso estrepitoso de las consultoras argentinas que vaticinaban una disputa muy pareja entre el presidente actual y Fernández. El 15 por ciento de diferencia a favor del candidato del Frente de Todos les hizo perder credibilidad. Habrá que comprobar si aciertan en Uruguay. Un porcentaje nada desdeñable que debe analizarse es el que Cifra otorga al voto en blanco o indeciso, que asciende al 12 por ciento.

Martínez tuvo dificultades para llegar fortalecido a las primarias. Pero cuando se impuso en la interna del Frente, sus rivales lo apoyaron y le dieron cohesión a su candidatura. Carolina Cosse, que rivalizó en las primarias con el presidenciable del FA, finalmente no resultó elegida como su compañera de fórmula. Pero el 20 de agosto ratificó su compromiso con el Frente: “Para nosotros en el Frente Amplio es una elección nacional: país progresista o vuelta en U (país conservador)” escribió en su cuenta de twitter. La designada en la convención del FA para acompañar a Martínez resultó la ex militante del Partido Comunista, Graciela Villar, dirigente del gremio de la salud.

En el Frente Amplio sostienen que les da lo mismo competir contra Lacalle Pou o Talvi. Este último, quien corre desde atrás, critica por igual a Martínez y al candidato blanco: “Martínez y Lacalle se prefieren entre sí para debatir. Uno comparece como campeón del gobierno y el otro como autodesignado jefe de la oposición. Ambos simulan que no existimos. Uno de los dos se está sobreestimando. O quizás ambos”, declaró.

El ultraliberal Talvi derrotó en las internas del Partido Colorado al ex presidente Julio María Sanguinetti. Se habían comprometido a elegirse como compañeros de fórmula cualquiera fuese el resultado, pero después ambos desistieron de ese acuerdo. El designado para completar el binomio resultó el abogado y docente Robert Silva, quien fue apoyado en la convención colorada por el propio Sanguinetti. Con Talvi se especula que podría llegar al ballotage si Lacalle Pou pierde apoyos por el crecimiento del ex general Manini Ríos. El ala más conservadora del Partido Nacional se identifica con la posición antiaborto del militar, quien además en materia económica propuso derogar la bancarización obligatoria. Su compañero de fórmula es un ex blanco, Guillermo Domenech, con lo que aspira a captar una parte de ese voto partidario.

La disputa electoral en Uruguay, con su demostración de civilidad acostumbrada y más allá de quiénes sean los candidatos, quedó cruzada por lo que ya ocurrió y pueda acontecer al otro lado del Río de la Plata. El dirigente Felipe Carballo, del FA, lo ratificó hace poco apuntándole al postulante del Partido Blanco: “Macri es Lacalle Pou en Uruguay”. La respuesta del hijo del ex presidente Luis Lacalle Herrera no demoró. Tal parece, el gobierno del presidente argentino es utilizado como argumento negativo por los aspirantes a llegar al Palacio Estévez de Montevideo.

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