Por Alvaro García Linera   ***

El vicepresidente depuesto de Bolivia ponderó sus medidas gubernamentales de cohesión social en medio de la pandemia.


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Guadalupe Lombardo

El depuesto vicepresidente de Bolivia, Álvaro García Linera, consideró que uno de los “logros” del presidente argentino Alberto Fernández fue haber podido “cohesionar a la sociedad” en torno a las medidas de prevención y aislamiento social para enfrentar al coronavirus, y vaticinó que esto lo convertirá en “uno de los más grandes líderes” de la región cuando la pandemia termine.

“Estos liderazgos que se han ido tamizando puliendo en la adversidad van a mostrar una gran capacidad de convocatoria y recepción en el resto de países y continentes”,
auguró en AM 750.

Durante una entrevista con el programa La Pizarra, el ex compañero de fórmula de Evo Morales no solo destacó la labor del gobierno argentino por el diseño de “un plan” elaborado con “científicos y autoridades regionales” para enfrenar el problema sino que además lo comparó con lo que ocurre en su país, Bolivia.

“El gobierno de facto no tiene un plan. Solo han imitado medidas que se han tomado en otros países de una manera atropellada. Nadie sabe hacia dónde apuntan las cosas”,
dijo García Linera y calificó a la presidenta golpista Jeanine Añez como “un virus para Bolivia”.

Además, contó que durante el gobierno del Movimiento al Socialismo (MAS) se construyeron 14 hospitales y quedó “uno de tercer nivel para ser entregado desde principios de año”, por el que la gestión de Evo Morales hizo una inversión de 20 millones de dólares. Sin embargo, el gobierno de Añez no lo entregó y “se han pasado meses cambiado los colores de la fachada porque lo asocian con los del partido MAS”.

“Si a alguien le importara la vida, usa ese hospital, ¡qué importan los colores!
–expresó-. La vida de los pobres para ellos no vale nada. Lo que vale son sus grupos de mafia.”

Por el contrario, “en Argentina hay un uso de las función estatal como autoridad moral frente al colectivo de ciudadanos”, afirmó y sostuvo que esa es una de las claves para superar la crisis sanitaria. “Quienes lo están haciendo exitosamente van a brillar con luz propia a nivel continental” y “no cabe duda de que Fernández es un buen ejemplo” de ello.

“Sin que nadie lo postule, eso lo coloca como uno de los grandes líderes del continente. Su mejor credencial es cómo está enfrentando el tema en su propio país”
, resaltó el ex vicepresidente quien está asilado en la Argentina y se desempeña como docente del Instituto de Altos Estudios Sociales de la Universidad de San Martín (UNSAM).

Por otra parte, calificó de “patético” al presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, y consideró que su presencia al frente de ese país es “un regreso al medioevo, al parque jurásico”. De la misma manera opinó del mandatario estadounidense, Donald Trump: “Es un exabrupto de la historia”.

García Linera destacó que una de las cuestiones que la pandemia puso de relieve es que “todo el mundo apela al Estado, derechas e izquierdas” y consideró que esto ocurre porque quedó demostrado que no hay otra entidad “que tenga capacidad organizativa, fuerza cultural y en algunos casos fuerzas morales para cohesionar a las sociedades”. “El Estado está presente para resolver temas médicos y económicos”, insistió.

También advirtió sobre los efectos que la actual crisis económica provocará en los próximos años. Para sobrellevar los gastos de la emergencia por la pandemia: “Estamos ‘agarrando dinero del futuro’ pero, ¿quién va a pagar? ¿quién va a ser el valor de ajuste? ¿Las grandes fortunas o los asalariados y la gente humilde?”, se preguntó.

“Eso va a tener que decidirse y va a generar una conflictividad en los siguientes años. Por eso creo que hemos entrado a un período donde habrá una fuerte presencia estatal pero con un panorama muy convulso hasta que se defina un nuevo horizonte”,
indicó.