Por Red de Comunicadores del MERCOSUR   ***

La Declaración del Grupo de Lima del pasado 4 de Enero sobre la República Bolivariana de Venezuela –a la que sólo no adhirió México- debe analizarse, primeramente en la perspectiva de un proceso que reporta a otras manifestaciones del mismo organismo, a aseveraciones de funcionarios del Departamento Estado norteamericano, legisladores de dicho país y actitudes del Secretario General de la OEA, Luis Almagro.

En ese marco, es evidente que desde Septiembre a esta parte ha existido un claro propósito de parte de la política del Gobierno de Donald Trump, en pulir diferencias y acordar estrategias de conjunto, básicamente con la propia oposición interna (con un repetido nivel de dispersión) a Nicolás Maduro, y diversos organismos internacionales. Esta manifestación pública recién conocida avanza en esa dirección con el objetivo prioritario de aislar políticamente al gobierno venezolano aún más. Este nivel de contradicciones entre actores de un mismo sector fue advertido oportunamente por el Presidente del Estado Plurinacional de Bolivia, Evo Morales a principios del segundo semestre del año 2018.

Por lo tanto en su primera Parte – artículos 1 al 5 – dejan en claro que el Gobierno de Nicolás Maduro es ilegítimo, el proceso electoral no es reconocido y se insta a que el futuro gobierno no asuma.

En esta trilogía se asientan todas las demás consideraciones que inmediatamente en su artículo 6 se desbarranca al afirmar que “la solución a la crisis política corresponde a los venezolanos – pero antes y después se explicitan numerosas iniciativas desde fuera del país hermano.

Para justificar semejante contradicción utilizan un recurso –que no por repetido deja de tener vigencia- que es poner en el Ejecutivo Bolivariano la absoluta responsabilidad de todo lo que ha ocurrido, ocurre y devendrá en el país. A partir de allí intentan generar otro escenario para la intervención política y/o militar.

Es tan evidente esto que en el ítem 9 señalan: “…Condenan cualquier provocación o despliegue militar que amenace la paz y la seguridad en la región. Hacen un llamado al régimen de Nicolás Maduro y a las Fuerzas Armadas de Venezuela para que desistan de acciones que violen los derechos soberanos de sus vecinos.”, poniendo a continuación un ejemplo de una situación con un barco, dejando de lado la incontable cantidad de sucesos generados dentro y en las distintas fronteras venezolanas, tendientes a sabotear el proceso revolucionario.

Es tal el nivel de hipocresía que se vuelve a la carga con el tema humanitario y los venezolanos que abandonan el país, mientras se ignoran años de trabajo, tanto del Comandante Hugo Chávez Frías como del actual Presidente, por normalizar la situación de miles de colombianos desplazados por el hambre, las persecuciones y el conflicto armado en dicha Nación hacia el interior venezolano.

Finalmente, la parte resolutiva es un compendio de medidas que apuntan a los objetivos antes desarrollados.
La Red de Comunicadores del MERCOSUR, como tantas otras organizaciones políticas y sociales denuncia la injerencia y los planes del Gobierno norteamericano no sólo en la República Bolivariana de Venezuela, sino en toda la región, e insta a los compañeros y compañeras de la comunicación en América Latina a seguir denunciando cotidianamente sus planes de intervención militar, política, económica y financiera, que en cada país adquiere diferentes características, pero que responden a una sola matriz de dominación mundial.

Patria Grande, 8 de Enero de 2019.