por Red de Comunicadores del MERCOSUR   ***
Hemos retornado al control del aparato del Estado, en un contexto -que entre otros condimentos importantes-, resalta la esperanza y la alegría de decenas de miles de compatriotas ante la posibilidad de construir una Patria alejada de las políticas neoliberales y de sus consecuencias más palpables y visibles.

Business People Media Social Network Global Concept

Es tan grave la situación, son tantas las carencias y necesidades (pobreza y hambre explícitas) que el Gobierno Nacional debe en poco tiempo implementar un paquete de medidas que reportan a varias áreas y a muchos temas generales y/o particulares: Trabajo, Educación, Salud, Deuda externa, Inflación, Alimentación, y por ejemplo especificidades como atacar el sarampión y el dengue. Solo para nombrar algunos ejes transversales y cuestiones más concretas.

Esta dinámica obliga a tener una política de comunicación, herramientas, organizaciones
(estatales y del campo nacional y popular), criterios, contenidos acordes a las necesidades y a la dinámica de los hechos, inclusive los que el propio Gobierno establece como prioritarios.

Un buen ejemplo de ello ha sido la reconfiguración de los derechos de exportación o retenciones; medida que todos sabíamos que iba a causar escozor en los sectores más reaccionarios de la sociedad argentina.

Sobre el tema tenemos una historia –la Resolución 125- y también, un aprendizaje indispensable de lo ocurrido, observamos un contexto diferente en algunos aspectos, obligándonos a reflexionar sobre todos los actores involucrados en la temática, no sólo las patronales del campo y Alberto Fernández.

Esta tarea es básica para abordar el tema comunicacional. Sin embargo las redes sociales, páginas de internet, radios, etc. vuelven a repetir un esquema comunicacional que parecería no ayudar a dar esa batalla en la que más temprano que tarde vamos a estar involucrados. La oligarquía, las grandes corporaciones, el capital financiero no va a querer perder privilegios y actuarán en consecuencia.

Artemio López hizo una señalización oportuna sobre la utilización de los términos retenciones –derechos de exportación, que puede ser aplicable a cualquier temática que se avecine de ahora en más. Inclusive algunos compañeros y compañeras tuvieron la decisión de comenzar a explicar claramente cómo era la cuestión, características, límites de esos aumentos y demás, pero muchos  siguen utilizando una manera de relacionarse con el otro, que ya demostró ser contraproducente, apelando a la chicana y la descalificación, inclusive llevando al límite para ese fin, a una fabulosa herramienta que tiene el pueblo, que es el humor.

Postean comentarios en  el Facebook escrachando a los “sojeros”, a los amigos de los sojeros, a los votantes de Macri, etc.; y no se observa la dedicación de tiempo y esfuerzo por reproducir y construir un mensaje que vaya más allá de lo que acabamos de explicitar.

Estas palabras están siendo escritas cuando todavía no se cumple una semana de la toma de juramento de AF/CFK, por lo tanto es lógico que debamos esperar la implementación de políticas, incluidas las de comunicación,  lo cual no nos exime de nuestras responsabilidades como militantes o integrantes de organizaciones nacionales y populares.

Esto nos lleva a debatir nuestro rol, en la certeza que la postura de estar esperando que el Estado resuelva todo o que mágicamente una “jugada” de Alberto o Cristina sintetice contradicciones o solucione el grueso de los problemas que se van a ir presentando, es un infantilismo político que ya nos costó resultados muy amargos.

De igual forma el Estado debe prever y establecer estrategias que no conlleven, entre otras cuestiones, a creer que con un anuncio espectacular en los grandes medios, durante uno a lo sumo dos días, establecen tendencias o son asimilados y compartidos por vastos conglomerados de la población, pero fundamentalmente por los sectores populares en especial.

Entender también, que la realidad de Capital Federal es muy diferente, en varios aspectos, a la del resto del país, y que entonces pensar global y actuar local, para poder pintar las particularidades de cada lugar, de cada región, para que aparezcan la complejidad y las diferencias, los intereses y la variedad de actores económicos, políticos y sociales, surge  como un elemento a ponderar en las tareas que se avecinan.

Por lo tanto tenemos desafíos propios:
Debe existir un primer  eje que vertebre: mayores niveles de coordinación, con el  establecer ámbitos en los territorios concretos para debatir estas y otras cosas, y también la  elaboración de contenidos (¿cuáles son los temas centrales para trabajar el corto, mediano y largo plazo?) que sean accesibles a la comprensión y análisis de las grandes mayorías, sin desproteger la formación de militantes y cuadros en comunicación.

Aprendamos de la experiencia, única manera de volver mejores.