Por Hector Bernardo   ***

Contexto dialogó con Carlos Bianco, ex secretario de Relaciones Económicas Internacionales del Ministerio de Relaciones Exteriores de Argentina, quien fue el responsable de las negociaciones del acuerdo entre 2011-2015. El especialista aseguró que en las actuales condiciones que plantea el acuerdo «nos van a inundar de productos europeos de media y alta tecnología y no le vamos a exportar más de lo que ya veníamos exportando».

Contexto dialogó con el ex secretario de Relaciones Económicas Internacionales del Ministerio de Relaciones Exteriores de Argentina, Carlos Bianco, quien fue uno de los negociadores del acuerdo Mercosur – Unión Europea desde 2011 hasta 2015.

Bianco actualmente es docente investigador de la Universidad Nacional de Quilmes (UNQ) y asesor de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA).

¿Qué implica la firma del acuerdo Mercosur – Unión Europea?

Lo primero que hay que aclarar es que el acuerdo no se firmó. Lo que se dijo es que hay un entendimiento político para firmar a futuro, ahora se hará una revisión legal de los textos que están en negociación, lo que llevará varios meses. Hay que traducir ese acuerdo a los veintiocho idiomas oficiales de la Unión Europea (UE), lo que también llevará unos meses. Luego se firma y eso lo tienen que ratificar los cuatro países que hoy integran el Mercosur y el Parlamento Europeo por otra parte.

¿Y si se concreta?

Así como se lo plantea ahora, para Argentina, el acuerdo Mercosur – Unión Europea es una tragedia, un desastre absoluto. No genera ningún beneficio para nuestro país, pero sí produce muchos perjuicios. Nos van a inundar de productos europeos de media y alta tecnología y no le vamos a exportar más de lo que ya veníamos exportando.

Van a llegar automóviles, autopartes, productos químicos, medicamentos, productos de la industria del caucho y el plástico, maquinarias, electrónica, calzado, carteras, etcétera. En muchos casos producidos en Europa, pero también algunos productos que serán solo diseñados allí, producidos en el sudeste asiático, donde los producen con mano de obra extremadamente barata, luego van a volver, les van a poner un sello que diga «Unión Europea» y los van a mandar al Mercosur. Eso es porque se acordaron reglas de origen muy flexibles, por lo que no hará falta que los productos tengan mucho contenido europeo para que los envíen aquí, no paguen aranceles y no tengan ninguna traba a la importación.


¿Argentina no podrá aumentar sus exportaciones?

Uno creería que si Argentina firma un acuerdo de libre comercio va a importar más y también va a exportar más, pero en este caso eso no será así. Las cuotas de alimentos sin aranceles que la UE aceptó que el Mercosur le exporte son miserables, no va a mover el amperímetro de las exportaciones que Argentina ya hacía.

A eso se suma que el principal destino para nuestras exportaciones de productos industriales siempre fue Brasil, pero ahora esos productos se los van a comprar a los europeos.

En definitiva, no vamos a exportar más alimentos de los que ya veníamos exportando, vamos a dejar de exportarle a Brasil muchísimos productos industriales y además nos van a inundar el mercado interno con productos industriales europeos.

¿Los medios oficialistas hablan de un posible aumento de las inversiones extranjeras?

En el acuerdo no hay un capítulo sobre inversiones, no hay ninguna cláusula al respecto, por lo cual no hay nada que indique que se van a producir más inversiones en nuestro país.

¿Por qué no se pudo concretar un acuerdo en mejores condiciones?

Durante los años que yo fui el negociador del acuerdo (de 2011 a 2015) intentamos que se negocie un acuerdo equilibrado que beneficie a las dos partes, con la postura de que se respete el menor grado de desarrollo relativo del Mercosur y se respete la cláusula de trato especial y diferenciado para los países de menor desarrollo relativo. La Unión Europea no aceptaba eso, quería iguales cláusulas para todos y nosotros sosteníamos que al ser un país más pobre teníamos que tener cláusulas que nos beneficien más.

Desde 2016, el Mercosur comenzó a flexibilizar sus posiciones y dar mayor acceso a las empresas europeas. Ante la desesperación de los países del Mercosur de cerrar el acuerdo, la Unión Europea se aprovechó y dio cuotas miserables de importación de alimentos a cambio de que los países del Mercosur entreguen toda la industria, todos los servicios, las compras gubernamentales, la propiedad intelectual, etcétera.

https://www.diariocontexto.com.ar/2019/06/28/carlos-bianco-para-argentina-el-acuerdo-mercosur-union-europea-es-una-tragedia/