Por Red de Comunicadores del MERCOSUR   ***


Desde el pasado mes de Junio la Justicia Federal de Argentina mantiene sin fundamentos que ameriten la medida, inmovilizado al avión propiedad de EMTRASUR, empresa filial del Consorcio Venezolano de Industrias Aeronáuticas y Servicios Aéreos (CONVIASA).

A partir de allí, medios y periodistas al servicio de las corporaciones nacionales e internacionales de la comunicación tejieron innumerables historias, hipótesis y conjeturas sobre la propia aeronave, sus tripulantes y la carga que decía transportar. Nada de ello se ha efectivizado en una denuncia seria, fundada en datos concretos.

Sin embargo, el Juez de la causa -en una clara sintonía con la estrategia de Estados Unidos e Israel sobre este tema específico- no sólo, avanzó en procedimientos sin sustentación alguna sino que se filtró información que luego fue, adecuadamente, reproducida en las empresas periodísticas a las que hacíamos referencia.

La intervención de un Tribunal de Florida tratando de hacerse cargo del avión, no hace más que ratificar lo hasta aquí denunciado; es decir las acciones y el bloqueo que el Gobierno de Biden ejecuta contra el pueblo y el Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela. La trilogía Estados-Justicia-Medios vuelve a quedar al descubierto.

La posibilidad de que gobiernos más cercanos a las necesidades y derechos de sus habitantes, y que plantean otro modelo de integración regional, vayan  estableciéndose en la región, significan una amenaza para esa estrategia de intervención del propio Departamento de Estado.

La Red de Comunicadores del MERCOSUR expresa su solidaridad con el Gobierno de Nicolás Maduro, alienta a que todos los compañeros y compañeras de la comunicación de nuestra América Latina nos sumemos en la denuncia y esclarecimiento de situaciones –como las del avión hoy retenido en Argentina- pues ponen en agenda pública los intereses geopolíticos y económicos de dominación para nuestro continente.
 La tarea es prioritaria.